31
MAY
2018

El 31 de mayo de cada año se celebra el Día Mundial Sin Tabaco con el fin de visibilizar los riesgos asociados al consumo de tabaco para la salud y de apostar por políticas eficaces para reducirlo. Como en otras ocasiones, la Organización Mundial de la Salud fue la precursora de este Día Mundial.

La boca es la puerta de entrada del humo del tabaco y este afecta de una manera perjudicial tanto a los dientes, como a las encías y a la salud bucodental en general. A continuación os explicamos algunos de los efectos más nocivos:

Dientes amarillos

El paso del color blanquecino de unos dientes en buen estado a otros más amarillentos propios de los dientes de fumadores se debe al consumo de tabaco. Este es uno de los signos más perceptibles, comunes y antiestéticos derivados de la acción del tabaco.

Mal aliento

El tabaco, el alquitrán y otras sustancias que lo componen tienen un olor característico que genera un aliento desagradable y agrava la halitosis -que puede deberse a otras causas- de las personas fumadoras. Además, fumar favorece la sequedad y la irritación de las vías respiratorias, las vías digestivas y las mucosas, lo que contribuye a la menor oxigenación e higiene bucal.

Otros síntomas

Los sentidos del gusto y del olfato se ven afectados por el tabaco, que limita sus capacidades. Además, el consumo disminuye el riego sanguíneo de las encías, por lo que, la periodontitis y/o gingivitis se puede enmascarar y no detectarse cuando debiera.